4/06/2006

hábitos (¿rutina?)

últimamente pienso mucho en el tiempo,
en lo que tengo que hacer -y no hago-
en lo que hago -y no tendría que hacer-
y en lo que tendría que haber hecho -y he dejado "para mañana-.

...los condicionales reinan en mi mundo

últimamente vivo entre automatismos:
1. me despierto (ducha, por la mañana mejor, por aquello de combatir el sueño)
2. leche con colacao (sips, soy niña colacao, el nesquik nunca me ha gustado)
3. coche hasta la estación (ser de un pueblo sin estación implica desplazarse. Fastidia enormemente encontrar atascos porqué todo el mundo sale de casa un minuto antes de tener que entrar a trabajar)
4. tren hasta barcelona (me repito y lo diré siempre: dormir en el tren es un placer, si no fuera porqué los trenes del sr.Renfe son peor que las latas de sardinas y sentarse más que un derecho es un privilegio. Mira, a ver si el mundo de los trenes va a ser como la vida: los más listos se sientan y los viejecitos, mujeres embarazadas y compañía dependen de la buena voluntad de los que llegaron primero, de los que tienen el poder - mejor dejaré las analogías surrealistas para otro momento-)
5. Psg. de Grácia: bajar del tren (una odisea), andar (saltar entre ciclistas suicidas que se creen que por ir en bici tienen el poder y que los peatones no somos nadie...).
6. Entrar a trabajar (bueno, trabajar es un decir, hacer prácticas implica un cierto nivel de "pringadismo" al que ya le voy cogiendo cierto cariño). Me intriga infinitamente quien debe ser la señora que esta en la portería del edificio donde trabajo, va de uniforme, muy maquillada, parece latinoamericana - mejor no concretar, que soy fatal con eso de asociar rasgos físicos con la procedencia de cada uno -, y no se, lo más que le he escuchado decir es "buenos días" y "adiós". Seguro que es alguien interesante. Puede que algún día me atreva con un ¿qué tal?, más que nada por rompre la rutina del saludo habitual...
7. 4h más y tren para casa, o metro y universidad.

...las tardes ya son otra historia
...los automatismos me los reservo para las mañanas, por la tarde dejo cierto margen a la improvisación: hay días con clase; hay días de relax; hay días que no tendrían que ser así, porqué llegar a casa a las 22.30h cuando te has ido a las 8 de la mañana no debe de ser del todo bueno...

3 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Si, los automatismos nos gobiernan, se apropian de nuestro tiempo con voracidad, y cuando nos damos cuenta estamos presos, en sus garras, sin tiempo y enjaulados, a veces pienso que vaya horror de vida, de rutina y de condena.
Un beso.
Por cierto, habla con la señora de la portería, parece la más interesante de todos los que figuran en tu post, excepto tú claro.
Un beso.

wakarimasen dijo...

igual necessites una novitat...mmm...potser no sé...si això jijiji una persona que trenqui els esquemes ;) has entés no el que vull dir ;) com cantaven los chichos en marbella...a LIGAR amigos a LIGAR!! jejejeje

besets

Raúl dijo...

Descubrir la belleza, áún en medio de la rutina, es el reto de estos tiempos, donde todo parece un guión pre-escrito...

Para mi, la vida automática, sólo desaparece los fines de semana...

Que suerte!

Saludos,