La vida a veces no es bonita. Ella acaba de perder a su padre, con 21 años, haciendo un Séneca en Barcelona y antes de exámenes, cosas que ahora no creo que le importen lo más mínimo porque ahora está en Euskadi, con su familia, supongo que todavía intentando entender
els perquès de tot plegat.Por suerte este fin de semana largo cogió un autobús y se plantó en Pamplona, para ver a su padre en el hospital, que al día siguiente murió.
Lo siento muchísimo.
A la gente buena a veces la vida la trata demasiado mal.
Ánimos para todo el mundo que no sonríe, aunque sea primavera.
2 comentarios:
Si a veces la vida es injusta con los mas justos.
Tens tota la raó, la vida és massa complicada i poc bonica, una abraçada i molta força.
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