Ayer me crucé con gente
esa gente que te mira,
te dice,
te pregunta,
te cuenta,
te mira (más)
mientras tu dejas que observen con esa sonrisa tonta que te sale cuando él esta contigo.
Crucé situaciones,
estaba allí, de nuevo,
viendo a la misma gente,
el rubio pelón que me enseñó algo de fútbol,
las gemelas,
el amigo del que fue mi amigo,
los buenos amigos, los conocidos y algún saludado.
Luego les perdimos,
comimos un poco,
bailamos algo que recordaba a los Chili Peppers,
pensamos como estarían ellos dos,
dejamos la orquesta para encontrar un concierto
y luego el concierto para encontrar un crêpe sucrée.
Y ya con calma
recordé momentos de madrugada
con Jane Birkin de fondo
mientras él fumaba
y yo me perdía por la ventana del coche
apurando, claro esta,
los últimos momentos de luna.
7 comentarios:
Me gustó tu crónica nocturna, muy lúcida y sentida.
Besos.
Noches al lado de él, su brazo, su aroma, su cuerpo... llenado la noche.
Saludos
Noches de luna, luna que inunda las noches,...y si es luna llena ya es demasiado!!!
Muakis
Umm, me ha gustado leer tu noche. Parece que la luna es la mejor compañera: callada, distante, pero muy presente. Besos.
El último parrafo es muy emocionante
hola bonica!
m'agrada veure que torno per aquí i que escriguis encara coses tan maques!
què tal l'estiu? segur que bé. ara em passaré sovint :)
petonets
uooooooooooo jane birkin??? me encanta! vaya noche mas fantastica la tuya!
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