2/06/2007

anécdota, petición, ideas

Me han pedido que escriba para un folleto de una asociación en que colabora una amiga. Seria algo muy breve y más que nada porque los pobres van escasos de ideas, jeje. Tendría que escribir algo relacionado con el mundo de la inmigración o con la cooperación ya que formo parte de una entidad que trabaja estos temas a pequeña escala (somos cuatro gatos y hacemos poquitas cosas, pero intentamos que estén bien hechas).

Total, que la chica me ha dicho que le escriba algo, lo que quiera y eso es muy malo!!! Sí, porque cuando te piden un texto, describiendo una experiencia personal que este picado a Arial 12 y que no supere las 1000 palabras las cosas son más sencillas. En serio, me he quedado un poco parada al pensar qué podía escribir en relación con el tema. Sí, puedo decir qué hace mi asociación y lo chupimegaguais que somos, o puedo hablar del curso de codesarrollo que hice hace un año (contrastar opiniones y hacer rol-plays con gente de Senegal, Marruecos, Gambia, Guinea y algún catalán fue de lo más instructivo), o puedo dar mi opinión acerca de las cosas que las macro entidades de la cooperación no hacen del todo bien.

No se que quiere, si que me cargue a medio mundo mundial, que esta cargado de buenas intenciones pero que no ve más allá de su propia nariz, o que hable de las anécdotas, de lo vivido.
Con la broma, la verdad es que he pensado un poco sobre el tema. Y sobre el hecho que sigo viendo y viviendo realidades que no me acaban de cuadrar.

El otro día en el tren, que iba lleno, como siempre (fucking renfe!), vi algo que no me acabó de gustar. El vagón era de dos pisos y al subir te encontrabas a la derecha un cubículo (o como se llame) con dos de los asientos ocupados por dos chicos negros, el de al lado, de cuatro, tenía un asiento vacío que se lleno al momento. La gente que iba delante de mí, entró, y encontró algunos sitios en los asientos del medio del vagón. Luego entré yo y me senté al lado de uno de los dos chicos de qué hablaba antes, por algo tan sencillo como poderme sentar al lado de la ventana. Bien. Resulta que del resto de gente que subió detrás de mí nadie se sentó en los tres asientos vacíos, incluso un grupo siguió adelante y prefirió sentarse dos aquí, uno allá y el otro más allá todavía antes que tres se pudieran sentar juntos y que solo uno tuviera que quedarse de pié o sentarse un poco más adelante.

En fin, se que es una chorrada, pero la primera persona que se sentó en la siguiente estación en uno de los tres asientos vacíos fue un hombre de aspecto magrebí. Curioso.

Puede parecer una tontería, pero cuando estas acostumbrada a moverte tren arriba y tren abajo todos los días, sabes que la gente pilla el primer asiento que encuentra y que los de las ventanas son los “más disputados”, así que ver pasar de largo a ciertas personas ante la tentación de tres asientos vacíos da que pensar.

Lo siento si mal pensé o si me equivoqué al pensar que ciertas personas de las que pasaron de largo lo hicieron por no querer estar al lado de los dos chavales o a mi lado, que vete a saber de donde parezco con cara de cansada, pero esa sensación no es la primera vez que la tengo y no me acaba de gustar.

9 comentarios:

Henry S. dijo...

Creo que la anecdota del tren bien podría servirte para tu texto. Es un buen reflejo del agudo conflicto de la integración y la inmigración. Se refleja ese extraño miedo que tiene mucha gente al otro, al de afuera.

Anónimo dijo...

La verdad és que esto que describes yo también lo he visto cuando viajava en tren para ir al trabajo, y la verdad a las horas que viajava la mayoría eran immigrantes, que todos a las 6 y poco de la mañana nos encontrábamos ahí dentro.

Hay que decir que ellos también muestran cierta distancia, o como le queramos llamar con nosotros, especialmente con nosotras. El Paquistaní del colmado más cercano a mi casa, prefiere dejar la moneda al aire y que caiga en mi mano, o bien dejarla de malas maneras encima del mostrador antes de roçar un milimetro de mi mano... Y que si voy acompañada de algún amigo o familiar masculinos, pues prefiere tratar con ellos antes de hacerlo conmigo. Quizá es algo radical lo de éste hombre y estoy segura que no todos son así, pero creo que por las dos partes marcamos distancias, aunque nosotros jugamos con la ventaja de que estamos en nuestra casa...

Anónimo dijo...

Yo creo q no se sentaban por ti, (é-broma)..
Me cuesta pensar q la peña esté todavía con esas chorradas, aunq -gemmiola- tiene razón, es por las dos bandas..
Éste, como muchos otros es un tema conflictivo si se quiere, porq si lo miramos por la parte positiva, hay tantísimas buenas cosas q aprender todos de todos.. a mi personalmente me encanta tener tropiezos y charlar con todo tipo de extranjeros, creo q es tan gratificante y enriquecedor.. aunq si, para eso hace falta abrir aunq sea un poquitín tu perspectiva 'craneal' y tu corazoncito, es fácil, tan solo es cuestión de ponerse..

Referente al trabajo, q es lo q nos llevaba la cosa.. más datos? más informeixxon sobre qué es lo q hay q hacer?..
besets
eskaks

TORO SALVAJE dijo...

Estoy seguro que no pensaste mal, todos sabemos que eso ocurre.

Un beso.

Pep ... però posa-li Angu, també dijo...

Jo pujo al tren i et veig assentada i un seient lliure al teu costat i fujo corrents ... abans que asseure'm al teu costat? uf, em tiro a les vies!!! ;)

Bollicao! Que anem cap endavant en anys però cap enrera en mentalitat ... La gent és idiota!!!

Un petó, bolli (de Bollicao, eh?) i ja em diràs el què!!

♦♦♦sol☼de☼soles♦♦♦ dijo...

Es triste que exista gente así, que sienta que vale más que los demás...Todos somos iguales... desafortunadamente el mundo está muy mal, porque hay muchas personas
enfermas del alma.
Besos.

CEL dijo...

Stel, creo que ya tienes el temas, si decides escribir sobre la realidad diaria en cualquier medio.
La integración y la aceptación no va a ser fácil.

Un petonet bónica.

Raúl dijo...

Me parece que este post es un testimonio valiente... pues además de la honestidad de plantear que todo podría ser una simple percepción, pones sobre el tapete como en hechos sutiles de la vida cotidiiana puede estar camuflado el racismo. Un post valiente, sin duda...

Hay temas que no es fácil tocar, pero que un periodsita no puede eludir.

Olvido dijo...

Me gusto tu anecdota stel, es que cada vez vemos mas de cerca la descrimacion que hay en el mundo...es lamentable
Besos
Olvido